La mejor manera de aprender un idioma es practicándolo, y el griego no es una excepción. Eso sí, hay que tener en cuenta que el griego antiguo no se estudia para hablarlo, ni siquiera para escribirlo,  sino para acceder a unos textos que encierran una sabiduría, una  gracia, y una belleza que les han valido el título de clásicos. 

Por eso empezamos traduciendo frases analizadas y traducidas y textos adaptados o expresamente elaborados, con el análisis morfólógico y sintáctico de cada palabra y su traducción literal y literaria, pero nos volcamos cuanto antes en los fragmentos  originales, recogidos en una selección, una antología,  elaborada por el profesor y en la que colaboran también los alumnos. Cada palabra tiene un enlace con su análisis morfólógico y sintáctico y también está la traducción literal y literaria de cada uno de los textos. Aunque su manejo es muy sencillo, tal vez te sirvan estos consejos para usarla.

 

 

  Griego I

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